Hace ya más de un año que comencé esta larga búsqueda. Pero, ¿sabes qué? aún no he conseguido dar con ese nuevo clavo que te reemplace. A ti, que ya llevas oxidado desde hace mucho tiempo atrás y lo único que haces es hacerme daño (aunque confieso, que también has sido el que más feliz me has conseguido hacer a medida que te clavabas poco a poco..). En todo este tiempo, he dado con miles y miles de clavos, diferentes todos ellos.. algunos eran pasajeros, de esos que tan pronto vienen como se van, otros (o mejor dicho, otro) dañino, como tú y por último, me he encontrado por el camino a un clavo especial que estoy segura de que podría llegar a hacerme la persona más feliz del mundo. Un clavo que me quiere, y que incluso podría llegar a dejarlo todo de lado si yo se lo pidiera.. y si, lo he probado, sin ir más lejos podría decirte que lo he probado hoy mismo, pero por una razón o por otra, no me gusta. Puede que sea que estoy tan obsesionada con poder algún día revivir todo lo que ahora solo forma parte del pasado, que no estoy abierta a nuevos 'clavos'. Y ya lo se, que ya debería haberme hecho a la idea de que todo eso que un día fue solo nuestro forma ya única y exclusivamente parte de mi pasado, del tuyo, del de los dos.. pero esque, me he dado cuenta de una cosa, y es que carezco de la mínima cantidad posible incluso, que se pueda llegar a tener de fuerza de voluntad. O al menos, contigo. Me he dado cuenta, de que el tiempo no siempre lo cura todo, y si fuera así, yo necesito demasiado. Y si, admito que llevo intentando sacarte de mi día si, día también.. admito que estoy más que cansada de oír que no me convienes, que no te merezco, que eres un niñato.. admíto que le he dado la razón a todo aquel que me decía que sin tí estaba mejor, pero también tengo que admitir, que cada vez que lo hacía, mentía. Que a pesar de todo, aunque me cueste admitirlo, en el fondo, te sigo queriendo. Y ¿sabes?, me quema por dentro ver como poco a poco nos vamos alejando cada día más, ver como esa promesa que un día hicimos de tenernos ahí, el uno al otro aunque ya no quedara nada entre los dos, se va incumpliendo inconscientemente. Cada día más, hasta ya no quede nada.
