domingo, 13 de mayo de 2012
Texto perdido saliendo a la luz.
Noviembre, diciembre, enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, un año, diciembre, enero (día 27).. Amacene, pero parece que hoy las nubes lluviosas le han ganado la batalla al sol, y son ellas quienes se muestran. Horas y más horas de clase. La lluvia cae sobre los cristales por momentos, y estos poco a poco se van empañando por algunos extremos. Fuera, reina el frío. Dentro también. Tras la borrachera de tantos recuerdos (perfectos todos ellos) vivida el día anterior, parece que hoy será un día de resaca, de pensar y de seguir recordando. El mediodía se acerca cada vez más. El momento de largase del instituto evitando que nos vea cualquier profesor ha llegado. Comienzan las carreras sin mirar atrás. Intento fallido, parece que cuanto más quieres esquivar a alguien o a algunos, antes te los encuentras. Aún así, nos da igual todo y por fin salimos de esa cárcel. Viernes, por fin.. La gran puerta principal queda ya a nuestras espaldas, y entonces, noto como mi móvil vibra y como aparece su nombre en la parte superior de la pantalla al mismo tiempo, pero evito sacarlo porque sé perfectamente que en ese momento me estás mirando a través del cristal de enfrente. Camino unos metros hasta que tu vista ya no me puede alcanzar, y entonces, lo saco lentamente. Voy pasando la mirada por cada una de las letras del mensaje y cuando me doy cuenta, una sonrisa había tomado el protagonismo en mi cara inconscientemente. Han pasado un par de minutos y mis amigas y yo nos dirigimos hacia vosotros, hacia ti. Me miras, te miro. Me sonríes, te sonrío. Parece que las mariposas de mi interior se han despertado y les aparece echar a volar un rato. Abrazo a uno de nuestros amigos, como siempre, y no te doy importancia (en realidad, solo lo aparento). Las bromas comienzan, referidas a ti, a mi, a los dos. Ese amigo se acerca a mi, y me da la noticia. La GRAN noticia. Mi cara es la de una niña tonta, las mariposas vuelan más alto y más rápido que nunca, la sonrisa quiere aparecer una vez más, esta vez más intensa más que nunca, pero evito que nadie pueda verla. Ilusión, nerviosismo, emoción, amor, alegría, sentimiento.. ganas de gritar, de saltar, de cantar, de bailar, de abrazar a todo el mundo, de abrazarte a ti. El sol aparece de repente en el cielo, iluminándonos más que nunca. Nunca me había fijado como hasta ahora de lo bonito que podía llegar a ser. Aquellas palabras que había escuchado hace unos minutos retumban en mi cabeza. Mis amigas también están emocionadas. Gritan, saltan, y se vuelven locas. Parece que se alegran más que yo de todo aquello. De repente, un montón de gente, demasiado follón. Una pelea que finaliza en denuncia. No le doy importancia, todo me da igual ahora mismo y no quiero salir de mi burbuja.. aunque en el fondo, se perfectamente que lo más probable es que todo sea mentira. Me inundan las dudas. Los nervios no me dejan respirar. Llego a casa. El hambre se ha esfumado, o no había llegado a aparecer.. en estos momentos no se nada. Me siento en el sillón y enciendo el ordenador. Han pasado dos minutos, y entonces se oye como mi burbuja estalla. La ilusión se va, los nervios se transforman a otros mucho más desagradables, la sonrisa ya no llama a la puerta. La realidad, aparece. Escucho música y escribo, al mismo tiempo que las nubes vuelven a cubrir el cielo. La caída desde tres metros sobre el cielo me ha dejado rota, tanto por dentro como por fuera. La lluvia se deslizaba ahora por el cristal al mismo tiempo que las lágrimas empapaban mi rostro.
